Café libre de explotación. Comercio Justo

Café libre de explotación. Comercio Justo

Cuando te tomas un café, nadie tiene por que ser explotado.

El café libre de explotación. Muchos de nosotros, tenemos la sana costumbre de levantarnos y tomarnos una buena y aromática taza de café caliente.

Pero, ¿en algún momento nos paramos a pensar en su procedencia? Se calcula que unas 25 millones de familias que viven en países con un alto índice de pobreza o en vías de desarrollo, viven del cultivo de café, recibiendo una remuneración mucho menor de lo que, en realidad, vale su trabajo. Son los primeros y mayores afectados por la especulación de este producto en los mercados internacionales.

El precio del café se fija en las bolsas internacionales de los países ricos. Cinco empresas multinacionales adquieren casi la mitad de los granos de café que se consumen en el mundo. Por tanto, tienen poder para establecer los precios mientras obtienen beneficios de millones de dólares cada año.

En cambio, los agricultores se sienten explotados y apenas su trabajo les alcanza para comer. Estas grandes multinacionales y sus intermediarios pagan a los pequeños productores locales un precio por el café que, en la mayoría de los casos, se encuentra por debajo del coste de producción. Ese dinero no da para cubrir, en muchas ocasiones, las necesidades básicas de esos millones de familias que viven del cultivo de café.

Todos nosotros tenemos el deber de romper esta cadena desigual e injusta. Podemos aportar nuestro pequeño «granito de café» adquiriendo productos de Comercio Justo, como los que te ofrece Equanum Agua & Café Solidarios, libres de cualquier forma de explotación, que garantizan un precio equitativo y honrado que repercute única y exclusivamente en el productor en origen y en los beneficios a su comunidad.

Comprar café de Comercio Justo puede en algunos casos resultar un poco más caro, sí, pero el motivo es que parte de ese dinero llega directamente al propio agricultor que cultiva el café y no a los especuladores de los mercados internacionales ni a las grandes multinacionales de la distribución que ejercen un abuso autoritario sobre el esfuerzo y el trabajo de muchos de estos agricultores.

Mañana, cuando te levantes de nuevo a preparar tu taza de café, piensa en las personas que están detrás, y que hacen posible que tu puedas disfrutar de este excelente producto todos los días.

NO al café que explota. Di SI al café libre de explotación!