comercio justo

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¿Qué es el Comercio Justo?
El Comercio Justo es un sistema comercial solidario y alternativo al convencional que persigue el desarrollo de los pueblos y la lucha contra la pobreza. Se basa en: – Condiciones laborales y salarios adecuados para los productores que les permitan vivir con dignidad. – No a la explotación laboral infantil – Igualdad entre hombres y mujeres: Ambos reciben un trato y una retribución económica equitativa. – Respeto al medioambiente: Los artículos se fabrican a través de prácticas respetuosas con el entorno en el que se producen. Por todo ello, el Comercio Justo es considerado como una herramienta de cooperación que, además, constituye un movimiento internacional formado por organizaciones del Sur y del Norte. Su objetivo es mejorar el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos y cambiar las injustas reglas del comercio internacional que consolidan la pobreza y la desigualdad mundial. (fuente: Coordinadora Estatal de Comercio Justo)

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¿Cómo entender con un simple ejemplo lo que significa el Comercio Justo?
De pequeños, nos plantearon un ejercicio en el colegio. Consistía en ponernos en la piel de comerciantes y empresarios que sometían a sus trabajadores a condiciones laborales inhumanas. Comprobamos y sentimos entonces su frustración y sufrimiento al verse expuestos a las duras inclemencias del clima para obtener sus cosechas y que, sin embargo, recibían tan poca recompensa. Instintivamente, todos actuamos tal y como nos habían enseñado: jugando a comprar al mejor postor, sin reparar en la lucha de unos cuantos por sobrevivir con dignidad. El juego avanzó y ya no éramos simples niños simulando ser lo que no éramos. Estábamos viendo la realidad de muchas personas en el mundo. Ese día, al salir de clase, reflexioné sobre el significado de Comercio Justo y, tras caminar largo rato, pasé por un escaparate que me devolvió el reflejo, y ahí encontré la respuesta: Era yo mismo. Éramos todos nosotros. Nos habían educado en el capitalismo y el consumismo insensible. Quizás por este motivo nuestro instinto era el de comprar al menor precio posible sin reparar en la calidad o el esfuerzo que se escondía tras ese trabajo. Y me di cuenta de que no era mi culpa. No era culpa de nadie. El Comercio Justo es un concepto que cala muy poco a poco, lentamente. Ese día, en la escuela, aprendimos que existe otro tipo de comercio más justo, equitativo, más digno y, en definitiva, más solidario.

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