agua solidaria

Creemos en el agua que ayuda!

Agua solidaria es un proyecto que tiene como finalidad convertir un acto cotidiano y saludable de consumo en una acción de cooperación humanitaria, sostenible, de compromiso con las comunidades más vulnerables y desfavorecidas. Para conseguirlo, en Equanum destinamosun porcentaje mensual del alquiler de los dispensadores, sin coste adicional para el cliente,  y lo invertimos en proyectos activos de desarrollo social. Creemos en una sociedad más justa y solidaria con las desigualdades globales.

Gandhi decía: “La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace, están en completa armonía

En Equanum creemos que la felicidad surge del ser consciente y del obrar apropiadamente en la vida cotidiana. Por eso creemos en el agua que ayuda. Desde nuestros inicios, hemos sido pioneros en el lanzamiento de esta campaña solidaria, hecho que nos ha permitido año tras año recaudar fondos para la inversión social en el desarrollo de varias comunidades y proyectos de cooperación.

Agua Solidaria es, por tanto, un proyecto basado en la donación de un porcentaje de las ventas de nuestra empresa que, a través de nuestros dispensadores de agua, nuestras fuentes de filtración y los botellones solidarios de agua mineral de Navarra, nos permiten destinar estos fondos a ayudar y hacer un poco más felices a los demás.

Eso es también lo que nos hace felices a nosotros y estamos convencidos de que, entre todos, podemos cambiar las cosas.

Si estás interesado en esta iniciativa, puedes colaborar con Equanum Agua & Café Solidarios a través de la contratación de nuestros servicios, de la implicación de tu empresa y empleados en el desarrollo de la Responsabilidad Social Corporativa y campañas de crowdfunding, o simplemente realizando un donativo voluntario a nuestros proyectos solidarios. Ponte en contacto con nosotros, y te informaremos sin compromiso.

Ampliar información sobre la labor de Equanum Social, Aquí!.

Descubre el Regalo Azul y colabora con Unicef, Aquí!.

.

.

.

.

.

.